Amparo Baquerizas publica ‘Gauchito Querido’ de la mano de la Editorial RM

Mar 16, 2026 por Andreu Sánchez

El árbol que parecía sangrar hacia el cielo

Hay viajes que se miden en kilómetros y otros que se miden en revelaciones. Para Amparo Baquerizas, diseñadora argentina instalada en El Cairo y exalumna del Máster en Diseño Editorial y Tipografía, la aventura que cambiaría su carrera comenzó con un destello de color rojo en el horizonte.

Hace más de una década, en una carretera del norte de Argentina, regresaba a su país natal tras once años de ausencia. Una inmigrante que volvía a casa sintiéndose un poco extranjera en su propia tierra. De repente, el paisaje monótono se rompió: frente a ella se alzaba un árbol que parecía sangrar hacia el cielo. No eran hojas, ni flores. Eran decenas de cintas y banderas rojas atadas a sus ramas, agitándose violentamente con el viento.

Era el primer encuentro de Amparo con el Gauchito Gil, el santo pagano de los desposeídos y los viajeros. Esa imagen visceral se le incrustó en la retina y se convirtió en una obsesión que cruzaría océanos, sobreviviría a crisis creativas y terminaría materializándose en un hito profesional, la publicación de su Trabajo de Final de Máster con la prestigiosa Editorial RM.

Des del pasado 4 de marzo, ese árbol cubierto de cintas rojas ha dejado de ser solo un recuerdo personal para llegar a las librerías de Europa y América. Pero el camino hasta ahí ha sido tan sinuoso como las rutas argentinas que lo inspiraron.

El Cairo, una crisis y la búsqueda del "Alma"

Al igual que Gauchito Gil, la historia de Amparo tiene algo de predestinación. Fue la primera alumna en la historia de la escuela en matricularse en el Máster en Diseño Editorial y Tipografía. Diseñadora y académica instalada en El Cairo, buscaba algo más que un título. Sentía que necesitaba construir algún proyecto completamente suyo.

Metódica, obsesiva y profundamente rigurosa, en apenas dos meses ya tenía sobre la mesa un libro maquetado de más de 500 páginas. Cuando presentó aquel primer borrador “perfecto” a su tutora, Rocío Hidalgo —quien se convertiría en la brújula emocional de este proyecto—, recibió el golpe de realidad más duro y necesario de su carrera. Rocío no prestó atención a las retículas ni a los márgenes. Miró el fondo y sentenció:

“¿Qué quieres, Amparo? ¿Que te dé una palmadita en la espalda y te diga que eres muy buena diseñadora gráfica? Este libro no tiene alma. Lo único que es, es diseño gráfico”.

Aquella frase resonó en su cabeza durante el vuelo de vuelta a Egipto. Lloró. Lloró en El Cairo como nunca había llorado, enfrentándose al vacío de haber creado un contenedor precioso pero vacío de contenido. En un arrebato de dos días, Amparo dejó de diseñar y empezó a sentir. Escribió el texto como quien escribe una carta desesperada, volcando su historia de migración, la desconexión con sus raíces y su reencuentro con Argentina. Entendió que el libro no iba sobre un santo. Iba sobre ella y sobre todos los que buscan pertenecer. 

1.133 kilómetros de devoción

El resultado final, ‘Gauchito Querido’, es un objeto contundente: 502 páginas y 271 imágenes que documentan una peregrinación de 1.133 kilómetros desde Buenos Aires hasta el santuario en Mercedes, Corrientes.

El libro es un híbrido fascinante. Por un lado, es una investigación antropológica visual que recoge la estética del “kitsch” religioso: los altares improvisados, las banderas rojas, la fe a pie de carretera. Por otro, es una pieza de diseño editorial contemporáneo de altísimo nivel. Amparo logra que convivan la prosa poética con la fotografía documental, elevando la cultura popular a la categoría de arte sin quitarle su crudeza.

Para quienes quieran profundizar en los aspectos más técnicos del proyecto —estructura, decisiones tipográficas y proceso de diseño—, recomendamos el análisis que publicamos hace unos años coincidiendo con la defensa del Trabajo Final.

La tenacidad detrás de la publicación

Suele pensarse que un Trabajo de Final de Máster muere al presentarse ante el tribunal. Para Amparo, la defensa fue solo el pistoletazo de salida. Tras ello, decidió presentar el libro en premios internacionales —galardonada con una plata en los Laus 2024— de maquetas no publicadas y, en ese momento, contactó con la Editorial RM. La primera respuesta de la editorial fue agridulce: les había enamorado el proyecto, pero era “demasiado nicho y caro de producir”. Cualquier otro se hubiera rendido ahí. Amparo no.

Armada con la paciencia de quien sabe que tiene algo valioso entre manos, aplicó a una beca de investigación creativa en su universidad. Cuando consiguió 50.000 euros de financiación, volvió a llamar a la puerta de RM. Esta vez, el “no” se convirtió en un contrato editorial.

El proceso de producción fue otra odisea en sí misma. Amparo recuerda con humor (y algo de trauma) cómo un colega tipógrafo revisó las pruebas finales con lupa y detectó que los subrayados chocaban microscópicamente con los descendentes de las letras. “Yo pensaba que estaba perfecto… y no”, confiesa. Hubo que rehacerlo. 

Esa obsesión por el detalle, esa pasión, es la diferencia entre alguien que sabe diseñar y alguien que es diseñador. 

Santas, hipopótamos y nuevas historias

Con el lanzamiento y la distribución asegurada en España, Latinoamérica, Estados Unidos y Oriente Próximo, Amparo cierra un ciclo vital. Pero la investigadora que despertó en SHIFTA by Elisava no tiene planes de descansar.

Ya tiene en marcha la investigación para el segundo volumen de lo que promete ser una trilogía sobre los santos populares de Argentina. Y, en un horizonte más lejano, una idea tan peculiar como fascinante que reafirma su interés por narrar historias marginales con alta calidad gráfica: un libro sobre los hipopótamos que Pablo Escobar dejó como legado invasor en Colombia.

La historia de Amparo Baquerizas es la prueba viviente de que el diseño editorial, cuando se hace con pasión, técnica y, sobre todo, con alma, tiene el poder de romper las barreras entre la universidad y la industria editorial. 

Y también puede devolvernos a casa, aunque esa casa sea un árbol cubierto de cintas rojas al otro lado del mundo.

Andreu Sánchez

Responsable de Contenidos de SHIFTA by Elisava.

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